domingo, 10 de noviembre de 2013

La sirena y el tiburón



Había una vez una sirena que se llamaba Rosa que no sabía nadar.
Un día, cansada de no saber nadar, se fue a la ciudad de los delfines porque ellos eran los mejores nadadores del mar y podían enseñarle.
Cuando llegó a la ciudad de los delfines, había un tiburón porque los delfines se habían asustado y se fueron. El tiburón se llamaba Tibu y era un tiburón muy bueno pero la sirena le tenía miedo y se escondió atrás de un muro y después vino unos señores nadadores y atraparon al tiburón porque lo querían vender, pero los señores pensaron que no era una buena mascota, salvo que las personas tengan una pileta grande como para un tiburón, pero mucho más grande, como toda la casa. Igual lo pescaron y lo metieron en una bolsa muy grande con agua para que no se muera.
Mientras, en la ciudad de los hombres, lo habían comprado y la sirena fue a su casa y después, al otro día, la sirena fue a ver al tiburón a ver si lo habían devolvido, y lo devolvieron. Y después le dió mucha tristeza que lo atrapen y el tiburón le enseñó a nadar.
Y  colorín colorado, este cuento se ha terminado!

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